martes, marzo 08, 2005

Dedicado a Raquel, Neus, Marina, Edu y...(a otros muchos más.)

Ayer reencontré un papel importante, de esos que tienen carácter oficial, que los pierdes y te ves envuelto en un agujero negro, donde todo el trámite administrativo se paraliza, donde nada tiene sentido tautológico y donde acabas por ponerte de muy mala leche y sintiéndote como el David de Goliat: pequeño, pequeño...La cuestión es que ese papel es la única vía para ir a recoger el título universitario que me saqué hace ya una eternidad, y que espero que no se haya podrido en la espera...
Pero el tema central, es que ese papel me trajo al presente la memoria de los años universitarios y me vi meditando alrededor de una idea que por lo bajini siempre había estado asomándome: ¿Esos títulos me los había ganado yo, o por el contrario se los debía a todos aquellos y aquellas que bien por cariño, bien por que no sabían decir que no o por otros motivos que no me quiero imaginar, decidieron prestarme los apuntes, que de forma muy organizada habían ido pasando a limpio, con el esmero que se necesita para sacar buena nota....?
No sé...era yo quien había hecho los exámenes pero mi materia prima era ajena...¿Y si hubiera sacado yo misma los apuntes qué hubiera cambiado? Creo que nada, o no, todo! Por que todo ese tiempo lo invertía siempre en dos cosas: en el amor y en el trabajo.
Os he visto a todos...