lunes, marzo 14, 2005

El viajante solo


Soy una adicta, entre otras cosas, a los viajes.
Lo que realmente me engancha de viajar es tener la oportunidad de ubicarme en un contexto nuevo y no tener referencias de lo que tengo que hacer y además de cómo hacerlo. Descubrir el nuevo modus operandis es para mí el objetivo del juego, y reaprender las cuestiones más básicas como comer, dormir, desplazarse y relacionarse al modo indígena, forman parte de la guinda del reto. Por eso, siempre he admirado a los “viajeros solos” por que su reto es, seguro, más desconcertante. Ellos sólo se nutren de sí mismos y padecen en silencio, y desde mi punto de vista, esto tiene mucho mérito. De ahí, que me atraiga el típico aventurero curtido, que se mueve como pez en el agua, regateando el mejor precio en cualquier mercado nauseabundo y esquizofrénico, como ejerciendo el carisma necesario para conseguir que los autóctonos le inviten a su hogar y le expliquen los secretos de sus más antiguos y auténticos rituales...
Pero ya no. Hay mucha intromisión.
He descubierto que los únicos “viajantes solos” que he conocido, a lo que aspiran es a encontrar otro “viajante solo”, o en su defecto a una pareja o grupo de turistas, y arrimarse a ellos, con más o menos descaro, para dejar de estar solos, y en su caso dejar de ser “ viajante solo”.
Y yo me pregunto: ¿Por qué si te encuentras a un compatriota en un país extranjero le debes cómo mínimo una conversación y luego una amistad que sólo durará lo mismo que la estancia en casa ajena?
Bien, son dos temas diferentes... pero igual de preocupantes, aunque mi conclusión es que se está perdiendo el instinto aventurero, y con él, los aventureros.
No digo que no existan, pero la gran mayoría son un timo. Posted by Hello
Os he visto a todos...